Restauración en Cerros de Puente Verde: un año de crecimiento, vida y compromiso con la naturaleza
Hace un año, trabajadores de Bitumix y sus familias se reunieron en el cerro Puente Verde, sector norte de la capital, con un propósito común: restaurar una ladera degradada y devolverle vida a un entorno que parecía perdido. Ese día se plantaron 1.270 especies nativas en 6.600 m², dando inicio a un proyecto de recuperación ecológica que hoy muestra resultados visibles y esperanzadores.
Lo que antes era un terreno erosionado y sin vegetación, hoy se transforma gradualmente en un espacio biodiverso y lleno de color. Especies nativas como quillayes, litres y huinganes crecen vigorosamente, mientras que arbustos como colliguay y romerillo florecen en el paisaje.
Además, se ha observado el rebrote natural de especies como azulillos y ortiga nativa, lo que evidencia la recuperación del suelo y del ecosistema.
Este renacer vegetal ha permitido el regreso de mariposas, insectos y aves, que encuentran refugio y alimento en este hábitat restaurado, demostrando el impacto positivo de la iniciativa en la biodiversidad local.
Un proyecto con alta tasa de éxito
La iniciativa, desarrollada en colaboración con el vivero Pumahuida, ha logrado una tasa de sobrevivencia cercana al 90%. Además de impulsar la restauración ecológica, el proyecto contribuye a la captura de carbono, el control de la erosión y el fortalecimiento del compromiso ambiental de Bitumix.
El valor comunitario de esta iniciativa se ha reflejado en la participación espontánea de visitantes habituales del cerro, quienes se han sumado al cuidado de las plantas, reforzando el sentido de responsabilidad colectiva.
Una segunda plantación que amplía el impacto Este año, Bitumix realizó una segunda plantación en otro sector de sus instalaciones, donde la recuperación ambiental ya muestra avances alentadores.
Un ejemplo simbólico de este progreso es la llegada de un picaflor que construyó su nido en la zona, representando la respuesta positiva de la naturaleza cuando se le brinda una oportunidad.
Cada árbol que crece en las instalaciones de Puente Verde es un testimonio de lo que se puede lograr cuando empresas, colaboradores y comunidades se unen con un propósito común: proteger la naturaleza y construir un futuro más equilibrado.